Jueves, 08 de Octubre de 2026
Diario de Economía de la Región de Murcia
OPINIÓNLa danza maorí
  • Buscar
Gabriel Vivancos

La danza maorí

 

Hace unos días, por casualidad, vi un video de la celebración de unos recién casados. Al finalizar el banquete, los amigos del novio se levantaron e interpretaron una danza maorí en señal de respeto por el amigo. Al parecer, eran integrantes de algún equipo deportivo y realizaban la danza antes de los partidos.

 

Con bastante seguridad, este equipo ha copiado el haka que ha hecho mundialmente famoso la selección de rugby de Nueva Zelanda.

 

El haka es una expresión tradicional del pueblo maorí de Nueva Zelanda que combina canto, movimientos corporales, golpes rítmicos y expresiones faciales exageradas.

 

No es simplemente una 'danza de guerra'. Existen diferentes tipos de haka y pueden utilizarse para desafiar o intimidar a un adversario, dar la bienvenida o recibir a visitantes, expresar emociones como orgullo, tristeza o alegría, honrar a los antepasados y transmitir historias o celebrar acontecimientos importantes.

 

Uno de sus elementos más característicos son los golpes fuertes con los pies, las palmadas sobre el cuerpo, los gritos y las expresiones faciales intensas, como abrir mucho los ojos o sacar la lengua.

 

La verdad es que si alguien no lo ha visto merece la pena buscar un video de los All Blacks (selección nacional de rugby de Nueva Zelanda) y disfrutar unos minutos porque es muy espectacular.

 

 

[Img #14394]

 

 

El haka requiere mucha atención y coordinación con los demás, está sacado de otros tiempos en los que los minutos no se medían en productividad, en los que las tareas venían de una en una y en los que no se confundía estar ocupados con estar presentes.

 

En la representación del haka, cada movimiento tiene tanta intensidad que necesita plena atención.

 

El cuerpo, la voz, la mirada y el grupo exigen coordinación y destreza. No hay espacio para realizar movimientos pensando simultáneamente en cinco cosas distintas a la vez. El momento presente es el único protagonista. Todo lo contrario de nuestra vida cotidiana donde continuamente estamos pensando en lo que viene después y es necesario prever el futuro para, como no, adelantarlo.

 

 

La vida contemporánea, fomenta en muchos ámbitos la competencia individual y una cierta sensación de aislamiento social con las redes, sin embargo, la tradición maorí concede una enorme importancia a la comunidad, la identidad común y el sentido de pertenencia.

 

Dos maneras muy diferentes de entender la misma realidad, de relacionarnos con el tiempo, el cuerpo y los demás. Por un lado la prisa, la productividad y el individualismo, por el otro la presencia, la fuerza colectiva y la importancia de los demás. Que cada cual elija…si puede.

 

Linkedin: Gabriel Vivancos

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.