
En plena crisis de la vivienda, cuando en los últimos meses todo han sido anuncios para cumplir con la necesidad de crear vivienda asequible, la construcción en España continúa bajo mínimos.
Este sector, que representa en torno al 5,3% del PIB español, redujo su producción un 7% en agosto frente al mismo mes del año anterior (una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario), y suma así un año de continuos descensos (a excepción de octubre de 2025, que subió ligeramente en tasa anual).
En dos de las tres divisiones que conforman el sector se presentan números negativos; y la mayor caída la registra la construcción de edificios (incluidos los residenciales). Su producción disminuyó un 32,3% sobre un año antes. La ingeniería civil retrocede un 4,1%; y solo suben ligeramente (+0,3%) las conocidas como actividades de construcción especializada (que hacen referencia a demoliciones o movimientos de tierra, por ejemplo).


