Residencia de estudiantes recién inaugurada en el entorno de la UCAM, en La Ñora
En plena crisis de vivienda, aparentemente todo son buenas intenciones para dar soluciones al problema. A costa incluso de, bordeando lo legítimo (legal lo es), enviar la Diputación Permanente del Congreso dos decretos previamente rechazados por el Pleno de la Cámara sobre la vivienda en alquiler.
Con las Cortes disueltas, el Consejo de Ministros aprobaba este pasado martes un nuevo Real Decreto también relacionado con los alojamientos; en esta ocasión para la comunidad universitaria. El problema existe, lo que llama la atención es que se trate de atender la demanda con la legislatura agotada tras una convocatoria anticipada de elecciones para noviembre.
Lo aprobado por el Gobierno es una concesión directa de 45 millones de euros en subvenciones a residencias de estudiantes con cargo al presupuesto (prorrogado) de este 2026.
Se indica desde La Moncloa que es una medida que permitirá ampliar la oferta residencial para estudiantes, personal docente e investigador, facilitar la movilidad académica y reducir la presión sobre el mercado del alquiler en las ciudades universitarias; y se especifica que este real decreto prevé la creación de 2.000 alojamientos universitarios en una primera fase con amplia implantación territorial, con actuaciones distribuidas en Castilla-La Mancha, Andalucía, Comunidad de Madrid, Cataluña, Castilla y León y Comunidad Valenciana. Ni un céntimo para la Región de Murcia, si bien no se especifica si es porque no se ha presentado ningún proyecto o porque desde el Gobierno nacional no se valora el problema
Hace año y medio se publicaba en este periódico que la búsqueda de alojamiento para estudiantes era un “drama” para las familias alejadas de los centros universitarios. Y El Nuevo Digital también se hacía eco de un estudio de Atlas Real Estate Analytics que señalaba a Murcia, con dos universidades, como la segunda ciudad española donde era más difícil encontrar una residencia universitaria. La proporción entre demanda y oferta es de 21,83. Es decir, casi 22 universitarios pugnan por cada una de las plazas conocidas como PBSA, unas siglas en inglés que traducido significa Alojamiento de Estudiantes de Diseño; y que sencillamente son alojamientos construidos o diseñados específicamente para estudiantes, con alojamiento, instalaciones y servicios adicionales como restauración, salas de estudio y en algunos casos oferta de ocio.
El mismo estudio muestra que en una situación peor que Murcia se sitúa Girona, donde la proporción es 28-1 y en tercer lugar La Coruña (21-1). En el caso de la Cartagena, la proporción es ligeramente inferior, pero aún entre las diez ciudades españolas con una gran demanda y poca oferta (16-1).
Lo cierto es que en el momento de esa publicación se contabilizaban cerca de 50.000 estudiantes de grado en las tres universidades de la Región (UMU, UPCT y UCAM) cuando la oferta de alojamiento en residencias era de apenas 800. Un año después, con aproximadamente la misma cantidad de estudiantes, la oferta se ha incrementado en otras 420 habitaciones en el entorno de la UCAM en La Ñora.
Entre tanto, se están tramitando o construyendo otras tres residencias, lo que ampliará la oferta en, aproximadamente, otras 1.500 plazas. A todas luces aún insuficiente para una comunidad que año a año presenta más demanda.


