
Las organizaciones profesionales agrarias Asaja, Coag y UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de España, no entienden la falta de diligencia por parte del ministerio de Agricultura, en la publicación urgente de la norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2026/27, que permite la retirada de producto para estabilizar los precios.
Las cuatro organizaciones consideran injustificable la falta de celeridad del Ministerio en un contexto de caída continuada de los precios en origen, con cotizaciones por debajo de los costes de producción. Con las condiciones para su aplicación ya definidas, no entienden que se retrase la puesta en marcha de la única herramienta disponible para regular la oferta, estabilizar el mercado y frenar el descenso de los precios.
Además, insisten en la inseguridad jurídica que está generando este retraso, cuando ya se están produciendo los primeros aceites de la nueva campaña, cada vez con mayor volumen, y se desconoce cómo se verán afectados por la norma una vez publicada.
Asaja, Coag y UPA y Cooperativas Agro-alimentarias tampoco comparten la posición contraria de las asociaciones de industriales y exportadores a la aplicación de la medida. Recuerdan que la disponibilidad de aceite está totalmente garantizada, muy por encima de los niveles históricos de comercialización, por lo que su aplicación no compromete el abastecimiento del mercado y la calidad producto, y es el único balón de oxígeno para los productores y cooperativas para procurar la rentabilidad de sus explotaciones.
Según afirman estas organizaciones, el único objetivo que avala tal planteamiento de industriales y exportadores es la de comprar lo más barato posible y presionar los precios a la baja, aun cuando esto se produzca a costa de los agricultores que se ven obligados a vender su producción a pérdidas al precio actual por debajo de 3,20 euror el aceite virgen extra y 2,90 euros el lampante, especialmente en los secanos que suponen el 70% de la superficie de olivar para aceite.
Las organizaciones agrarias y cooperativas ya han trasladado al ministro de Agricultura un documento con las medidas necesarias para valorizar el aceite de oliva y mejorar la competitividad del sector, sin que hasta el momento hayan recibido respuesta.


