Andrés Navarro López de Teruel
Andrés Navarro López de Teruel, de 34 años y natural de Lorca es médico, y desarrolla parte de su actividad profesional en el ámbito de la salud capilar, tricología e implante capilar mediante técnica FUE (Follicular Unit Extraction o Extracción de Unidades Foliculares) en Vista Clinic. Trabaja también en una UVI movil como medico de emergencias y es especialista en medicina familiar y comunitaria.
- ¿Por qué decidió hacerse médico y enfocar su profesión a la salud capilar y la Tricología?
- Desde muy pequeño veía a mi abuelo, ya jubilado, seguir ejerciendo la medicina en casa. Recuerdo observar cómo escuchaba, exploraba y trataba de identificar qué le ocurría a cada persona; para mí aquello tenía algo casi mágico. Con el tiempo fui descubriendo distintas áreas de la medicina y actualmente compagino mi interés por las emergencias con la tricología. Siempre me ha llamado la atención hasta qué punto la salud capilar puede influir en la imagen y la autoestima de una persona. Además, es un campo que ha avanzado mucho en los últimos años, y eso terminó de impulsarme a formarme en él.
- Muchos ciudadanos no conocen lo que es la Tricología. ¿Qué es exactamente y qué problemas aborda?
- La tricología es, básicamente, la medicina de la salud capilar. Es el área médica dedicada al estudio del cabello y del cuero cabelludo. No se limita a tratar la caída del pelo, sino a averiguar por qué está ocurriendo y qué problema existe. Podemos encontrarnos con alopecia androgenética, efluvios, alopecia areata, alopecias cicatriciales o enfermedades inflamatorias del cuero cabelludo, entre otras. La historia clínica y la exploración, especialmente mediante tricoscopia, nos ayudan a llegar a un diagnóstico y plantear el tratamiento más adecuado.
- ¿En qué se diferencia la Tricología de la cosmética y qué puede aportar un abordaje médico a una persona preocupada por su cabello?
- La cosmética puede mejorar el aspecto del cabello, su textura o el cuidado del cuero cabelludo, y puede ser un buen complemento. Pero siempre se debe partir de una buena salud capilar. La diferencia es que la tricología parte de un diagnóstico médico. Si una persona está perdiendo densidad, no basta con recomendar un champú, vitaminas o un suplemento sin saber qué está ocurriendo. Hay que valorar si existe miniaturización, inflamación, un efluvio o algún problema de base y, a partir de ahí, decidir si necesita tratamiento, seguimiento o simplemente tranquilidad.
- ¿La caída del cabello es siempre una enfermedad? ¿Cómo podemos diferenciar una caída puntual de una alopecia?
- No. Y este es uno de los conceptos que más intento explicar en consulta: caída y alopecia no son exactamente lo mismo. Una persona puede tener una caída intensa durante un tiempo, por ejemplo después de una enfermedad, una situación de estrés o un déficit, y posteriormente recuperar su cabello. En la alopecia androgenética, en cambio, muchas veces el problema principal es una miniaturización progresiva: el pelo se hace cada vez más fino y se pierde densidad. Por eso es importante valorar el patrón y no fijarse únicamente en cuántos pelos vemos caer.
- ¿Qué soluciones ofrece actualmente la medicina para tratar la alopecia?
- Hoy tenemos muchas más herramientas que hace años y, además, existen nuevas líneas de tratamiento en investigación. Pero no hay un tratamiento único para todo el mundo. Dependiendo del diagnóstico podemos utilizar tratamientos tópicos u orales, terapias infiltradas en casos seleccionados, terapia láser de baja intensidad y, cuando está indicado, recurrir al implante capilar. Lo importante es individualizar. Antes de hablar de un tratamiento concreto hay que saber qué alopecia tiene el paciente, en qué fase se encuentra y qué objetivo es realista conseguir. En medicina no hay dos pacientes iguales y es fundamental ser claros con las expectativas.
- ¿En qué consiste el implante capilar mediante técnica FUE?
- El implante capilar mediante técnica FUE es un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en extraer las unidades foliculares de forma individual de una zona donante, habitualmente la región occipital, para implantarlas posteriormente en las zonas donde existe pérdida de densidad. La extracción se realiza folículo a folículo, sin necesidad de una incisión lineal, y deja pequeñas cicatrices puntiformes que habitualmente son poco visibles. El objetivo es redistribuir el propio cabello del paciente respetando su dirección, ángulo y distribución natural. Y es importante recordar que el implante no sustituye al tratamiento médico: antes hay que realizar un buen diagnóstico y valorar tanto la zona receptora como la capacidad de la zona donante.
- ¿Cuándo debería una persona preocuparse por su cabello y acudir a una consulta especializada?
- Recomendaría consultar cuando se percibe un cambio mantenido respecto a lo habitual: menos densidad, pelo progresivamente más fino, aumento de las entradas, ensanchamiento de la raya, aparición de placas sin pelo o síntomas persistentes en el cuero cabelludo como picor, descamación o dolor. También cuando la caída es brusca o se prolonga durante varios meses. Cuanto antes se identifica el problema, más sencillo es saber qué está ocurriendo y, en muchas alopecias, más margen tenemos para conservar el cabello.
- ¿Cuáles son sus planes para el futuro?
- Mi intención es seguir formándome y desarrollando esta parte de mi actividad profesional, tanto en tricología médica como en implante capilar. Soy socio de la SERECAP, la Sociedad Española de Restauración Capilar, y considero fundamental mantener una formación continuada. Es un campo que evoluciona rápidamente y en el que aparecen nuevas técnicas y tratamientos, pero creo que hay que incorporarlos siempre con criterio y apoyándose en la evidencia.


