
Banco Sabadell ha obtenido un beneficio neto de 1.376 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, en línea con el mismo periodo del año anterior (-1%) e incluyendo la aportación de TSB (que en el presente ejercicio formó parte del grupo durante cuatro meses hasta su venta).
El banco obtuvo un beneficio neto recurrente de 405 millones de euros en el tercer trimestre de 2026, un 13% más que en el anterior. Esta evolución pone de manifiesto su fortaleza del negocio en España y la capacidad de la entidad para seguir impulsando un crecimiento rentable y sostenible, elevando el beneficio neto recurrente de los nueve primeros meses del ejercicio hasta los 1.096 millones de euros.
En línea con lo anticipado, los ingresos del negocio bancario han vuelto a crecer trimestralmente (+2,4%) gracias al fuerte dinamismo de la actividad comercial, una tendencia que continuará en la parte final del año. Esta mejora ha contribuido a que la rentabilidad recurrente se incremente desde el 13,6% de junio hasta el 14,2%.
La pujanza del negocio, la contención de los gastos y la elevada calidad de los activos seguirán elevando dicha rentabilidad en los próximos trimestres, hasta alcanzar los objetivos previstos del 14,5% al cierre de 2026 y el 16% en 2027.
El Sabadell ha anunciado su segunda remuneración al accionista con cargo a los resultados del ejercicio 2026. La entidad abonará un dividendo a cuenta en efectivo de 7 céntimos por acción el próximo 29 de diciembre, lo que supondrá el reparto de 325 millones de euros. El pago es adicional al programa de recompra de acciones por importe de 331 millones de euros que inició en julio, del que aún quedan 57 millones por ejecutar (un 17% del total), y se produce tras el abono en mayo de un dividendo extraordinario de 50 céntimos en efectivo por acción tras la venta de TSB.
La atractiva política de remuneración a los accionistas se sustenta en la capacidad del banco de generar capital de manera orgánica.





