El sector del comercio pierde autónomos, tanto en términos mensuales como interanuales
El trabajo autónomo alcanza un nuevo máximo histórico. Octubre cierra con 3.501.598 afiliados medios al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), tras incorporar 17.952 trabajadores por cuenta propia durante el último mes (+0,52%) y 79.163 respecto a octubre de 2025 (+2,31%). Sin embargo, detrás de este crecimiento persisten importantes desequilibrios.
Mientras algunas actividades avanzan con fuerza, el comercio continúa perdiendo trabajadores autónomos y acumula 5.877 afiliados menos que hace un año. Para la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), las cifras reflejan dos realidades que no deben confundirse. “Superar los tres millones y medio de autónomos es una buena noticia, pero no podemos quedarnos únicamente con el titular, hay actividades que crecen y otras, como el pequeño comercio, que llevan demasiado tiempo perdiendo trabajadores. No basta con que aumente la afiliación si cada vez resulta más difícil mantener abiertos los comercios de nuestros barrios”, señala la secretaria general de UATAE, María José Landaburu.
El crecimiento se concentra especialmente en la construcción, que suma 19.023 afiliados, las actividades profesionales, científicas y técnicas (+13.443) y los servicios administrativos (+10.623). En el extremo contrario, el comercio pierde afiliación tanto en términos mensuales (−545) como interanuales (−5.877), hasta situarse en 649.611 trabajadores autónomos. Otro de los elementos determinantes de la evolución del RETA es la aportación de las personas extranjeras. Octubre registra 557.246 autónomos de nacionalidad extranjera, 62.999 más que hace un año. Este colectivo representa cerca del 16% de la afiliación total y explica prácticamente ocho de cada diez afiliaciones netas adicionales registradas durante los últimos doce meses.
Ante esta evolución desigual, UATAE insiste en que las políticas públicas deben atender a las condiciones reales en las que se desarrolla el trabajo autónomo, especialmente en las actividades más expuestas al encarecimiento de los alquileres, los suministros y otros costes. La Organización reclama proteger los locales comerciales, facilitar el acceso a la prestación por cese de actividad y garantizar una protección social efectiva.


