
Las familias españolas pagaron el año pasado 11.758 millones de euros en impuestos ambientales, que son un 1,4% más que el año anterior. En total, la economía española abonó 27.710 millones de euros en 2025, un 7,5% más que en el año anterior. Los ambientales representaron el 6,6% del total de impuestos, dos décimas menos que en 2024.
Los impuestos ambientales gravan directamente la energía (que en 2025 representaron el 80,1% del total), el transporte (11,4%) y la elaboración de productos para compensar la eliminación de residuos y aplicar medidas contra la contaminación (8,5%).
Los impuestos sobre la energía aumentaron un 9,1% respecto a 2024 y los impuestos sobre la contaminación y recursos un 3,3%. Por el contrario, los Impuestos sobre el transporte descendieron un 0,3%.
Según la clasificación del sistema de cuentas nacionales, los impuestos sobre los productos, excluidos el IVA, totalizaron 20.871 millones de euros, un 10,9% más que el año anterior. Por su parte, los Otros impuestos sobre la producción alcanzaron los 5.026 millones (un 2,9% menos que en 2024) y los Otros impuestos corrientes ambientales los 1.813 millones (un 0,9% más).
Los impuestos de naturaleza ambiental representaron el 39,9% del total de Impuestos sobre los productos, excluidos IVA. Por su parte, los Otros impuestos corrientes con finalidad ambiental supusieron el 32,2% del total, y los Otros impuestos sobre la producción ambientales el 20,4%.
Resultados por ramas de actividad y hogares
Los Hogares pagaron el 42,4% del total de impuestos ambientales en 2025. Por tipo, abonaron el 72,6% de los Impuestos sobre el transporte, el 42,0% de los Impuestos sobre la energía y el 6,0% de los Impuestos sobre la contaminación y los recursos.
Por su parte, las ramas de actividad pagaron el 57,6% del total. Por tipo, abonaron el 94% de los Impuestos sobre la contaminación y los recursos, el 58% de los Impuestos sobre la energía y el 27,4% de los Impuestos sobre el transporte.
Las ramas de actividad que pagaron más impuestos ambientales en 2025 fueron Industria manufacturera (20,8% del total) y Transporte y almacenamiento (13,2%).
Por el contrario, las que menos abonaron fueron la Agricultura, ganadería, selvicultura y pesca y las Industrias extractivas (con el 0,4% y 0,5% del total, respectivamente).


