El empresario Trinitario Casanova. Tras él, en un montaje fotográfico, el Edificio España en Madrid, que adquirió por 272 millones y poco después vendió por 300 a hoteles RIU
Tras la reciente sentencia de un juzgado de lo Mercantil de Madrid que condena a Trinitario Casanova a ocho años de inhabilitación para administrar empresas, este empresario nacido en Orihuela, pero que ha desarrollado gran parte de su actividad en la Región de Murcia, ha comenzado a cesar como administrador de las compañías bajo su control.
Los datos del Registro Mercantil le situaban al frente de una veintena sociedades aún en activo, si bien su vinculación ha llegado a figurar en medio centenar de compañías.
La condena a Trinitario Casanova se conoció hace pocas semanas después que la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid - Plaza nº 14 (antiguo Juzgado de lo Mercantil número 14) considerara que el concurso de acreedores presentado por la empresa Trabis Edificación Avanzada, una firma integrada en el Grupo Baraka y con domicilio fiscal en Yecla, fuera considerado ‘culpable’. Esto significa que el juez Alberto Gago da por probado que la situación de insolvencia de Trabis fue provocada o agravada por la gestión del empresario, por lo que le impuso no solo la inhabilitación para administrar bienes ajenos, también la pérdida de derechos como acreedor y la cobertura del déficit concursal con el patrimonio personal. En este caso, unos 20 millones de euros.
La primera de las ‘bajas’ conocidas es la renuncia a ser el administrador único de Baraka Capital Group, una sociedad holding que controla entre el 81% y el 100% de las participaciones de seis empresas.
Junto a las sociedades aglutinadas en torno a Baraka, también deberá renunciar a encabezar otra docena de empresas, la mayoría del sector inmobiliario domiciliadas en Madrid, Murcia y Alicante.




